
En 1961 con la aparición de Pionero surgen personajes como Matojo de Manuel Lamar Cuervo. Este singular niño cubano hace reflexionar sobre la importancia del papel de los padres en la formación de las nuevas generaciones, la puntualidad y asistencia a clases, el cuidado de la propiedad social, el respeto a las leyes del tránsito.Las historias son sencillas, sin complicados fondos, los cuales a veces no existen. En ocasiones la imaginaria cámara colocada en el lápiz del creador no cambia de ángulo solo se acerca o se aleja variando los planos; los personajes son los máximos protagonistas. Matojo incursionó en los dibujos animados (Buenos Días Matojo, Matojo no nada, nada, Matojo va a la Playa,...